martes, 23 de junio de 2026

MEJORANDO LA SALUD: LA GESTIÓN DEL CLAS LA PAMPA Y EL SALTO A LA MODERNIDAD

Por: Edver Roman PAREDES MILLA

Colección: Wayra Kutimuq

Hasta el primer quinquenio de la década de los 90, el panorama de los servicios de salud en nuestro distrito de La Pampa era restringido. Contábamos con un Puesto de Salud cuya atención recaía exclusivamente en dos técnicos nombrados; para cualquier atención profesional se tenía que acudir a Corongo, Caraz o Chimbote. El año 1995, la Dirección Regional de Salud (DIRESA) impulsaba un modelo innovador: el Programa de Administración Compartida, basado en una gestión conjunta entre el Estado y la comunidad; de tener la voluntad, la decisión y el cmpromiso, se tenía que conformar el Comité Local de Administración de Salud, en siglas CLAS.

El equipo de la DIRESA y del Centro de Salud Corongo, liderado por el Dr. Rony Villalva Li, había recorrido diversos distritos de la provincia buscando condiciones para implementar este programa, pero sin éxito. El último destino de aquella ruta fue nuestro distrito.

En mi calidad de docente del Colegio Santiago Antúnez de Mayolo, recibí a los funcionarios. Tras escuchar las ventajas de profesionalizar la atención médica en nuestro pueblo, no dudé un instante: era la oportunidad que La Pampa esperaba. Me puse manos a la obra y convoqué a los profesores Godfrey Valdés Mariño y Lila Lúcar Villalva, quienes con gran civismo se sumaron como integrantes de la primera junta Directiva.

Sin embargo, el camino burocrático fue empinado. Como toda persona jurídica, el Comité Local de Administración de Salud (CLAS) requería inscripción en Registros Públicos, gestiones bancarias y el armado de un expediente complejo ante la DIRESA Ancash. Todo esto exigía una inversión económica con la que no contábamos. Acudimos entonces al alcalde distrital, el Prof. Edward Acosta Niñez, quien con visión de progreso nos otorgó un préstamo que permitió viabilizar los trámites. Cabe destacar que, con el tiempo y bajo una administración responsable, el CLAS devolvió íntegramente dicho monto.

La espera dio frutos en septiembre del año siguiente. Se oficializó la creación del CLAS La Pampa, un logro histórico que transformó el Puesto de Salud en un centro de atención profesional. Fuimos dotados de un equipo multidisciplinario: un médico, una obstetriz, una enfermera y un técnico para el sector de Llacusbamba, Caserío que para entonces ya contaba con un nuevo local; también se contó con un presupuesto para ampliar el horario de atención por parte del personal técnico nombrado.

A partir de ese momento, la mejora fue imparable. Se adquirieron camillas, refrigeradoras para vacunas, equipos de cómputo, radios de comunicación, televisores para campañas preventivas y moderno instrumental médico. El antiguo local del Parque San Francisco se renovó por completo, optimizando también la gestión administrativa.

La Pampa hizo historia al convertirse en el primer Puesto de Salud de la provincia de Corongo en ofrecer servicios profesionales de salud; la comparación no incluye el Centro de Salud Corongo, que para entonces ya contaba con un equipo de profesionales de la salud. Este avance no solo benefició a los residentes locales, sino que atrajo a pacientes de diversos centros poblados, estancias e inclusos distritos, fortaleciendo los ingresos propios del establecimiento y garantizando su sostenibilidad del programa.

Tras casi tres años al frente de la Presidencia del CLAS, entregué la posta a una nueva directiva. Posteriormente, la solidez de este modelo permitió que el CLAS La Pampa se expandiera a nivel provincial, transformándose en lo que hoy conocemos como el CLAS Microred Corongo.

Escribo estas líneas para dejar constancia de una gestión nacida del esfuerzo desinteresado. Fortalecer la salud es la forma más noble de proteger a los más vulnerables; a aquellos que, por falta de recursos, solo cuentan con el hospital de su pueblo como baluarte frente a la adversidad. La historia del CLAS es, en esencia, la historia de un pueblo que decidió no esperar el futuro, sino construirlo.

 

Huaraz, abril del 2026.

LA PIEDRA GRANDE Hatun Rumy

Por: Edver Roman Paredes MillColección: Wayra Kutimuq. Jangas, 23 de junio del 2026.

Cual sea la ruta de ingreso a La Pampa, sea que vengas de Caraz o Chimbote, de Corongo o Sihuas, se verá imponente nuestra piedra grande en uno de los sectores más áridos del territorio de nuestro distrito. Está sentada en la parte baja de la ciudad, sobre un montículo que guarda tesoros del pasado, de lo queda de nuestros ancestros preincas. Está allí cual estatua de una deidad antigua, como un coloso guardián que todo lo ve, observa los 360° grados del gran Sitio Arqueológico Buena Vista. Una cruz en la cúspide nos indica que aquel monumento lítico —que representa el pasado, presente y tal vez el futuro de nuestra patria chica— no es cualquier piedra: es un símbolo especial para los pampinos, un santuario, por lo menos así se ve desde el lado oeste, un centro de adoración y sacrificios de nuestros antepasados. Además, la cueva grande bajo sus entrañas es un lugar con una gran frescura para descansar luego de un agitado y deshidratante recorrido, y si es de noche, se presta perfectamente para encender fogatas y pasarla bonito.

Cuántos recuerdos de los que hemos vivido nuestra infancia en La Pampa fluyen al mirar su silueta. Más allá de las caminatas subiendo al bosque de piedras, de dibujar y escribir mensajes en las pencas, o de asombrarnos ante el misterio de aquellos vestigios de la cultura preinca en la zona, el lugar guarda nuestra historia. Quienes hemos pasado la niñez pastando ovejas o cabras y recogiendo los frutos de las plantas silvestres, sabemos bien qué es haber disfrutado de un hermoso entorno, siempre bajo la fiel y constante vigilancia del coloso monumento de nuestra naturaleza, la Piedra Grande, el guardián que nos heredaron nuestros antepasados.

Ya siendo adolescentes y jóvenes, la gran roca se transformó en el escenario de incontables citas románticas bajo su sombra y las enormes piedras aledañas. No importaba si era de día bajo el abrasador calor del sol pampino, en horas de la tarde acompañado de la frescura del viento reconfortante o en horas de la noche bajo el manto de la oscuridad cómplice; el ambiente siempre se tornaba mágico junto a la luz nocturna de las luciérnagas y el cántico quejumbroso de alguna ave nocturna, sea de buen o mal agüero. En realidad, nada de eso importaba si estabas bien acompañado.

 Yo no tengo la suerte de haber trepado a la cumbre y no he disfrutado de contemplar desde allí el majestuoso bosque de tunas de Yeso Pampa, el rojiblanco color de la paradisíaca agua salada con su arroyo espumoso, las campiñas productivas de Puka Pampa y el espeso monte que cubre a Uchpuran con sus manantiales en riesgo de extinción. Tampoco he presenciado desde lo alto algún partido de fútbol en el estadio San Francisco o la panorámica del barrio 28 de Julio con su gran cantidad de viviendas y lo extenso del barrio Bellavista, que sigue creciendo imparable por el norte. Sin embargo, según escuché decir a los que han subido a la cumbre, la parte central de La Pampa se ve hermosa; la ciudad entera se rinde ante los ojos del que observa desde la parte más alta.

Actualmente, la cruz está conectada a la red de energía eléctrica general del distrito, por lo que sería una gran iniciativa mejorar su tamaño e iluminarla para permitir paseos nocturnos y promover la economía del barrio Buena Vista. Por el contrario, lo que sí debería estar estrictamente restringido es cualquier intento de escalada a su cumbre. Esto responde a los riesgos de accidentes que implica y además en razón a que el contacto humano constante deteriora el material lítico; está demostrado científicamente que este tipo de roca es frágil, un desgaste que ya es bastante notorio en la base de dicha estructura.

 Para un disfrute pleno de este bello entorno de manera responsable, los muchos senderos que serpentean en torno a la gran piedra, entre los laberintos caprichosos del bosque de rocas y tunales, se considera hoy como un espacio perfecto para caminatas de rutina y la práctica de un deporte tan de moda como el ciclismo de montaña, dejándonos llevar por el viento que sopla en las tardes con mayor intensidad, pero cuidando de no dañar las rutas marcadas.

Es un escenario perfecto para el descanso, un picnic ligero o almuerzo de campo, que no deje restos de alimento o algún daño mayor al paisaje; y para inmortalizar nuestra experiencia o aventura como se le llame, unas fotografías junto a la imponente piedra grande, el bosque de rocas, los gigantones, las pencas, las pitahayas y el florecer de los tunales. No obstante, una precisión, para salvaguardar nuestra herencia histórica subterránea y superficial de Buena Vista, el uso de todo vehículo motorizado queda descartado, dado que las vibraciones y su peso podría afectar el frágil suelo que custodia las únicas evidencias de nuestros ancestros preincas.

Con el tiempo, y si cada quien pone su granito de arena, Hatun Rumi puede convertirse en un atractivo turístico de primer nivel. Para ello, es vital cuidar la estructura, mantener limpia la cueva, prohibir las pintas en sus superficies y conservar intacto el camino construido a su alrededor. Asimismo, se deben proteger el bosque de piedras del entorno que simulan figuras de patos, sapos y pumas, además de preservar los tunales, pencas, gigantones, pitahayas y todo tipo de plantas silvestres que por allí abundan. Finalmente, si los ciudadanos del barrio de Buena Vista organizan tardes culturales con música pampina y venta de anticuchos, cachangas o picarones, la zona no solo mantendrá su enorme potencial paisajístico, sino que pasará a tener un gran desarrollo económico.

 

 

domingo, 14 de diciembre de 2025

LA MIRADA DEL FORANEO. La fuerza de la periferie frente a la ceguera del núcleo.

 Lic. Edver Román Pardes Milla.

En varios contextos culturales e históricos, la presencia de forasteros ha sido un catalizador para la innovación y el cambio social. Cuando una persona ajena a la comunidad llega, normalmente se produce un proceso de relectura del entorno. El forastero, al ser un observador externo a las rutinas del lugar, tiene la habilidad de reconocer tensiones, deficiencias o potencialidades que los residentes locales han dejado de notar. Esta condición de “mirada periférica” le facilita ver con claridad lo que el centro, acostumbrado y satisfecho en su propio orden, ha dejado de observar.

Este fenómeno puede entenderse, desde un enfoque sociológico, como una dialéctica entre el centro y la periferia. El núcleo, que se comprende como un espacio de tradición, poder o comodidad, tiene la tendencia a replicarse; por lo tanto, se vuelve opaco frente a la novedad. Por otro lado, la periferia representa una fuerza disruptiva, una energía de interrogación y apertura. El foráneo —que se encuentra simbólicamente en esa periferia— presenta perspectivas distintas que cuestionan las certezas del centro y fomentan procesos de renovación, ya sea a nivel cultural o institucional.

La historia, en el caso de Perú, proporciona ejemplos que ilustran. La economía local no solo se vio afectada por la llegada de comunidades extranjeras, como la china en el siglo XIX, sino que además las dinámicas sociales y la vida diaria de pueblos y barrios experimentaron cambios. El llamado "chino de la esquina", un comerciante que, a partir de su diferencia, se convirtió en una parte fundamental del entramado comunitario, es una figura representativa de dicha interacción cultural. Asimismo, la presencia de profesores, técnicos o expertos que vienen de otros países ha ayudado a expandir perspectivas al incorporar ideas y conocimientos diferentes, aunque no necesariamente mejores.

Desde una perspectiva simbólica, la imagen del foráneo también genera interés y atracción personal. Su condición de extraño —portador de lo desconocido— suscita deseo y curiosidad, tal como se representa en la literatura latinoamericana; por ejemplo, en La casa verde, obra de Mario Vargas Llosa. Allí, la llegada del "hombre nuevo" trastorna el equilibrio emocional del pueblo. De esta manera, el foráneo no solo altera las estructuras económicas o culturales, sino también las emocionales.

Para concluir, el punto de vista del extranjero hace posible reconsiderar las fronteras entre pertenencia y alteridad. Su fortaleza se encuentra en esa tensión: la del que mira sin estar del todo involucrado, y por lo tanto es capaz de ver más allá de lo obvio. La periferia representa la oportunidad de renovación, en contraste con la ceguera del núcleo, que es consecuencia de la repetición y el hábito. Entender esta dinámica no solo brinda una reflexión acerca de la identidad y la cultura, sino que además proporciona una clave para comprender cómo se producen los cambios en las sociedades actuales.

14 de diciembre del 2025.

jueves, 11 de diciembre de 2025

EL DOCENTE DE ESTOS TIEMPOS: Cada día más psicólogo y menos pedagogo. Lic. Edver PAREDES MILLA

 

“De todas las victorias humanas les toca a los maestros, en gran parte, el mérito. De todas las derrotas les toca en cambio, en gran parte, la responsabilidad”.

J.C.  Mariátegui.

Yo no tuve la valentía que tuvieron y tienen muchos maestros de jugarse la vida por ser docentes de aula desde el inicio hasta el fin de su carrera magisterial. Esa es la razón por la cual siempre he tenido las mejores consideraciones por mis colegas maestros, tanto de la zona urbana como de las zonas rurales; por ese despliegue de capacidades y esa fuerza de voluntad para dedicar gran parte de su tiempo a los niños, niñas y adolescentes de nuestra patria, aun a riesgo de descuidar el cuidado de los suyos.

De mi parte, siempre ha sido mi mayor frustración no haber podido brindarles ese reconocimiento concreto a los maestros, más allá de mi aporte como capacitador o facilitador de talleres en innumerables eventos y actividades académicas. Nunca pude romper esas trabas administrativas que dificultan otorgarles un merecido reconocimiento a las maestras y maestros innovadores, y que este sea pertinente y oportuno.

Tal vez el poco valor que el Estado y la sociedad en general brindan a nuestros Maestros de Escuela se deba a que les pedimos tanto, pero les ofrecemos tan poco. Es allí cuando creemos que, hagan lo que hagan, nunca es suficiente. Esperamos demasiado de este profesional del sistema educativo, que por más cariño y afecto que tenga por nuestros estudiantes, no tiene una lámpara mágica ni es Aladino para resolver, con una sola frotación, los problemas que rodean el contexto social y familiar de los escolares.

Está claro que el profesor no puede ponerse sobre los hombros los pendientes que existen en la sociedad y en la familia respecto a la vida de un escolar. No puede suplir necesidades aún insatisfechas de los seres humanos en edad escolar: una buena alimentación, el buen trato y afecto como corresponde, útiles escolares que faciliten el aprendizaje, agua segura en su vivienda, un buen estado de salud, energía eléctrica, conectividad, movilidad para llegar a su escuela… necesidades que afectan tanto a escuelas rurales como urbanas.

Y frente a las dificultades de convivencia y relacionamiento en las escuelas —un tema de enorme complejidad que hasta ahora no ha encontrado eco real en las autoridades— terminamos esperando de un maestro más psicólogo que pedagogo. A veces incluso queremos un docente terapeuta, enfermero, y en los casos de conflictos interpersonales, abogado o conciliador. Asumir el rol de papá o mamá cuando faltan útiles escolares y el propio maestro debe proporcionarlos; o, ante situaciones de acoso escolar, hacerla de consejero emocional.

En resumen, queremos que el maestro sea un superhéroe. Y, aunque en algunos casos lo es, no debería serlo. Porque hacer cosas que no le corresponden como rol, función o competencia solo demuestra la necesidad de apoyarlo con condiciones básicas mínimas para que él o ella se dedique a lo que verdaderamente sabe y debe hacer: generar buenos aprendizajes y que estos sean de calidad.

lunes, 20 de enero de 2025

AÚN ESTAMOS A TIEMPO.

 Por Edver Paredes Milla.

Aún estamos a tiempo de revertir los desafíos que enfrenta la educación en el Perú. A partir del análisis presentado en Estamos tarde: una memoria para recobrar la educación en el Perú de Jaime Saavedra (2023), se identifican reflexiones y propuestas que deben inspirar nuestras acciones para lograr una transformación significativa en el sistema educativo. Es necesario reconocer al maestro como el eje fundamental de este proceso, no solo mejorando sus condiciones salariales, sino también asegurando su bienestar emocional y profesional. Asimismo, los directores deben ser formados como líderes capaces de gestionar las escuelas de manera eficiente y humana, enfrentando los retos específicos de cada comunidad (Gálvez Varas, 2024).

Uno de los problemas más graves es la precariedad de la infraestructura escolar, que limita el acceso a una educación de calidad. Es responsabilidad del Estado garantizar espacios dignos y seguros que respondan a las necesidades de los estudiantes y docentes, reduciendo así las brechas de desigualdad que afectan especialmente a las zonas más vulnerables (Saavedra, 2023). En este contexto, un currículo inclusivo y orientado al desarrollo de competencias es clave para preparar a los estudiantes para los desafíos del mundo actual. La enseñanza del inglés como herramienta universal y la promoción de oportunidades equitativas deben formar parte de un proyecto educativo sólido.

La reforma universitaria también emerge como una tarea crucial. Es necesario garantizar la calidad educativa en universidades públicas y privadas mediante la regulación efectiva, evitando que estas se conviertan en negocios que prioricen el lucro sobre el aprendizaje. Esta regulación debe orientarse a formar profesionales competentes que puedan contribuir al desarrollo del país (Saavedra, 2023).

Un aspecto fundamental para alcanzar estos objetivos es la integridad de los funcionarios públicos. La gestión de la educación debe estar libre de corrupción, priorizando siempre el bienestar estudiantil sobre los intereses políticos o económicos. La transparencia en el uso de recursos y la rendición de cuentas son esenciales para recuperar la confianza de la población y lograr avances significativos en este sector (Gálvez Varas, 2024).

Adicionalmente, es fundamental reconocer que la educación no es responsabilidad exclusiva de los docentes, sino que requiere del compromiso de toda la sociedad. Políticas multisectoriales, inversión en tecnología y recursos adecuados, así como la participación de las comunidades, son elementos clave para una educación inclusiva y transformadora. Escuchar las necesidades locales y diseñar soluciones contextualizadas permitirá avanzar hacia una sociedad más equitativa y con mayores oportunidades para todos (Saavedra, 2023).

Aún estamos a tiempo de construir un futuro en el que la educación sea el motor del desarrollo. Esto requiere esfuerzo colectivo, compromiso ético y la voluntad de transformar las condiciones actuales. Como sociedad, tenemos la responsabilidad de garantizar una educación de calidad para todos, sin importar su origen o condición, reconociendo en ello la base para un país más justo y próspero.

Referencias
Saavedra, J. (2023). Estamos tarde: una memoria para recobrar la educación en el Perú. Debate: Penguin Random House Grupo Editorial S.A.
Gálvez Varas, N. J. (2024). Reseña de Estamos tarde: una memoria para recobrar la educación en el Perú. Educación, XXXIII (65), 240-246. https://doi.org/10.18800/educacion.202402.R001

domingo, 10 de noviembre de 2024

"URGENCIA DE SEGURIDAD VIAL Y SALUD EN ANCASH: UN LLAMADO AL MINISTERIO DE TRANSPORTES&COMUNICACIONES Y PROVÍAS NACIONAL PARA GARANTIZAR LA SALUD Y LA VIDA DE LAS PERSONAS EN LA ZONA DE LOS KONCHUCOS"

 1.   Introducción.

A propósito del último accidente de tránsito suscitado en la vía nacional que nos conduce a  la provincia de Sihuas, muy cerca al Centro Poblado de Tarica- Corongo, donde perdieron la vida tres ciudadanos, entre ellas una docente de la Institución Educativa de Pasacancha;  es oportuno poner en la agenda nacional la situación de las carreteras en la región de Ancash, especialmente en la zona de los Konchucos,  lo cual plantea un urgente desafío de infraestructura que debe abordarse desde la agenda del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y Provías Nacional. En una reciente publicación, la obstetra Luz Verónica Castillo Gonzales evidenció los graves riesgos para la salud y la vida que provoca el mal estado de estas vías. Su experiencia, marcada por constantes emergencias por accidentes de tránsito, es el reflejo de un sistema de transporte que no responde a las necesidades de una región que, a pesar de contribuir con la economía nacional, en base a la extracción de sus recursos minerales y la disposición de sus recursos hídricos, enfrenta la carencia de servicios básicos y caminos seguros.

2.   Los desafíos de una región rica en recursos y pobre en infraestructura.

Ancash contribuye significativamente a la economía nacional al ser uno de los principales productores de cobre, molibdeno, zinc, y otros minerales. Sin embargo, esta riqueza contrasta con el abandono de sus carreteras y servicios de salud en zonas rurales. Esta situación, que afecta tanto a la seguridad vial como a la capacidad de respuesta sanitaria, es una paradoja que subraya la falta de inversión estratégica en la región. Los accidentes de tránsito, agravados por el estado de las vías, dificultan la llegada de los pacientes a los centros de salud, exponiendo sus vidas a un riesgo innecesario y evitable.

3.   Propuestas para la agenda del Ministerio de Transportes y Comunicaciones y del Sector Salud

Es prioritario que el MTC y Provías Nacional incluyan en su agenda la mejora de las vías en Ancash, asumiendo su rol en garantizar la seguridad vial en esta región. Paralelamente, es fundamental que el sector salud, en coordinación con los gobiernos locales, trabaje para fortalecer la infraestructura y los recursos humanos en las zonas más vulnerables. A continuación, se presentan puntos clave para avanzar en soluciones de alto impacto:

3.1.      Rehabilitación de carreteras en la zona de los Konchucos: Es necesario que el MTC y Provías Nacional destinen recursos específicos para la rehabilitación de las vías en los Konchucos, asegurando que estas sean transitables y seguras para todos los ciudadanos. Esto permitirá reducir el número de accidentes y facilitará el acceso rápido a servicios de salud en emergencias.

3.2.      Infraestructura y Equipamiento en Puestos de Salud Rurales: Se debe fortalecer la capacidad de los centros y puestos de salud en zonas rurales, incluyendo una infraestructura adecuada, el equipamiento de emergencia necesario y la dotación de insumos. La obstetra Castillo Gonzales enfatiza que es urgente la inclusión del Puesto de Salud Tarica en el Plan Mil, como ejemplo de una necesidad generalizada de contar con instalaciones de salud preparadas para atender emergencias.

3.3.      Coordinación Interinstitucional y Gestión Local: Las autoridades locales y regionales deben gestionar activamente la implementación de estos proyectos en sus comunidades, colaborando con el sector salud y MTC para asegurar que las intervenciones respondan a las necesidades reales de cada zona.

3.4.      Dotación de recursos humanos especializados: En áreas de difícil acceso, es fundamental incrementar el personal profesional y técnico capacitado y comprometido. Un enfoque en la formación y retención de profesionales en las áreas de salud y emergencia en Ancash permitirá responder mejor ante situaciones de riesgo.

4.   CONCLUSIÓN: P

RIORIZAR LA VIDA Y EL BIENESTAR DE ANCASH.

La realidad que vive Ancash exige un compromiso renovado y urgente de parte de los sectores de transportes y salud para atender a su población. Las autoridades deben reconocer que las vidas perdidas y las emergencias de salud que ocurren a causa del mal estado de las vías y la falta de infraestructura de atención médica no son inevitables, sino que requieren intervenciones inmediatas y concretas.

Este artículo, con la mejor intención de contribuir es un llamado propositivo a que el MTC, Provías Nacional, el sector salud el gobierno regional y gobiernos locales trabajen en coordinación para proteger la vida y el bienestar de los ancashinos. Es momento de que los recursos naturales y la riqueza de esta región se traduzcan en caminos seguros, en hospitales equipados y en una atención digna para nuestra gente.

Fotografia tomada de las Redes Sociales, COER Ancash.




jueves, 18 de abril de 2024

EL CASO PERUANO: LA DERECHA NO REINA, PERO GOBIERNA. La sombra de la derecha en el poder político

 LA DERECHA NO REINA, PERO GOBIERNA. 

En el Perú, la dinámica política ha sido marcada por un fenómeno peculiar: si bien la derecha no reina en términos de discurso y apoyo popular directo, sí ejerce una influencia notable en la gobernabilidad del país. En las últimas décadas, hemos sido testigos de presidentes que llegan al poder con un discurso de izquierda, solo para encontrarse luego enfrentando una oposición de derecha que, hábilmente, logra imponer su agenda y controlar gran parte de las estructuras de poder.

Este fenómeno se evidencia en varios aspectos. En primer lugar, el control del legislativo ha sido históricamente un bastión de la derecha, lo que dificulta la implementación de políticas progresistas por parte de los presidentes de izquierda. La fragmentación del espectro político peruano, sumado a un sistema electoral propenso al multipartidismo, ha permitido que fuerzas conservadoras se fortalezcan y ejerzan un contrapeso significativo al gobierno de turno.

 Además, la derecha ha sabido aprovechar su influencia en el poder económico para presionar a los gobiernos de izquierda. El respaldo de los grandes empresarios y la capacidad de influir en las decisiones económicas del país le otorgan un poder considerable para condicionar las políticas públicas y la agenda gubernamental.

Otro factor clave en el dominio de la derecha es su capacidad para utilizar los medios de comunicación como aliados estratégicos. La concentración de la propiedad de los medios en manos de grupos afines a la derecha ha permitido la difusión de discursos y narrativas que favorecen sus intereses, socavando la legitimidad de los gobiernos de izquierda y generando un clima de desconfianza en la población.

Adicionalmente, la derecha no ha dudado en recurrir a maniobras políticas y judiciales para debilitar a sus opositores. Casos como el impeachment[1] al expresidente Martín Vizcarra o las constantes denuncias de corrupción contra líderes de izquierda son ejemplos de cómo se ha utilizado el sistema judicial y político para perseguir a quienes representan una amenaza para los intereses de la derecha.

En conclusión, si bien la derecha no ostenta el poder absoluto en el Perú, su capacidad para influir en la gobernabilidad y condicionar la agenda política ha sido evidente en las últimas décadas. La izquierda peruana se enfrenta a un escenario complejo, donde debe aprender a lidiar con una oposición que, aunque minoritaria en términos de apoyo popular, ha sabido utilizar sus recursos y alianzas para mantener su influencia en el poder.

 



El proceso de destitución. 

EL PARQUE SAN FRANCISCO DE ASÍS: Tradición y memoria viva de La Pampa

  Por: Edver Roman PAREDES MILLA Colección: WaYyra Kutimuq El Parque San Francisco de Asís es mucho más que un diseño urbano: es el gran...