Candidatos al mejor precio… la farsa continúa.
Edver Paredes Milla.
Se
aproximan las elecciones generales para
elegir al Presidente de la República, dos Více Presidentes, representantes ante
la Comunidad Andina y más
de un centenar de Congresistas para el periodo 2016-2021. Un proceso que debería ser democrático, con participación
abierta de la
ciudadanía militante y no militante, ha
pasado a ser una actividad comercial, donde todo
se vende y todo se compra, con elecciones internas
que son una farsa, con ofertas
al mejor precio, con selección de candidatos al martilleo.
¿Cuánto
cuesta ser candidato al Congreso de la República?; los precios son
clasificados y diferenciados; si
se trata de un partido político
preferidos por la concentración
de medios y la gran empresa, el precio mínimo
es de 100 Mil Nuevos
Soles, que conforme pretendas
ubicarte en los primeros lugares
de la lista se pueden convertir
en dólares; y si quieres
postular con un partido
político que no es de simpatía de
los grandes círculos
de poder económico y
mediático, los precios
son populares, pero no atractivos; porque si
bien esta está al alcance de los
bolsillos, no existe la
mínima seguridad de lograr atrapar una curul, porque al no
pasarían la valla electoral,
quedas fuera de juego; y cómo se dice en lenguaje simple sería como gastar pólvora
en gallinazo.
Para
el candidato-empresario, el
escenario es favorable porque si bien seguirá la inversión, durante la campaña se encontrará con una
población electoral que no le
pedirá propuestas, ni le exigirá
rendición de cuentas a los que están en el ejercicio en el cargo, se conformará con que le
regalen polos, gorros,
cajitas de fósforo, tazas, panetones; y por la coyuntura
es probable que hasta requieran vestirse
de Papa Noel para distribuir
juguetes de baja calidad
a los niños y niñas de nuestro sufrido país.
Para el candidato del pueblo
en cambio no será fácil
sortear las demandas de una población electoral que
cada día es más exigente respeto a las dádivas, como dicen
los “expertos en campaña” : con algo tienes que llegar.
Lo que no saben lo electores, o si saben tampoco les importa,
por pensar sólo en el momento, es
que el costo de los
regalitos en campaña electoral serán
cobradas con dinero proveniente de la corrupción cuando estos funcionarios
asuman el cargo; tal como reza un viejo dicho “ del mismo cuero sale la correa”.
Los
actuales procesos electorales, son el festín del sector empresarial y una oportunidad
de ingresos pecuniarios para los medios de comunicación. A sabiendas que una
cosa es manejar un empresa y otra una entidad pública, los empresarios se meten
en política. Todos sabemos
que hay una incoherencia evidente entre los fines que
persigue una empresa y lo que debería buscar el ejercicio
público; mientras en la primera importa ganancia
efectiva en dinero, en la segunda
es además de asegurar
el desarrollo económico, social y cultural
del país, resolver los problemas del momento para que los
ciudadanos y ciudadanos de ésta país
tengan acceso a buenos servicios
de educación, salud, trabajo y vivienda, que les permita disfrutar de
una vida con oportunidades y en condiciones sociales
óptimas. La pobreza siendo dolorosa no puede esperar la paciencia de las
políticas macro económicas.
Nuestra
esperanza utópica sigue viva, por que algún día se renueve la política con
gente preparada para gobernar y no para llenarse los bolsillos. Seguiremos
remando.