UNA APRENDIZAJE NECESARIO PARA SABER CONVIVIR
Todo currículo escolar, debe estar atento al acontecer diario, para incorporar una serie de valores socialmente vigentes sobre los que urge sensibilizar y educar a los futuros ciudadanos. Los ejes transversales constituyen el camino para una educación más integrada en la realidad social; temas como educación para la convivencia, la paz y la ciudadanía, educación en y para los derechos humanos, educación intercultural, educación para el amor, la familia y la sexualidad, educación ambiental, educación para la equidad de género, forman parte de este elenco de temas vigentes que deben encontrar su lugar en la institución educativa.
Educar para la paz y la convivencia es un objetivo defendido con valentía ahínco por muy pocos sectores de la comunidad educativa. No sólo el futuro, sino también el presente dependen de que nuestros niños, adolescentes y jóvenes aprendan a resolver sus conflictos por vías pacíficas. Por eso es muy importante que los estudiantes adquieran “ herramientas” y procedimientos para este fin y que vayan asumiendo valores que se traduzcan en actitudes y hábitos de convivencia.
Educar las actitudes y los hábitos de los estudiantes es un proceso lento y difícil porque supone el compromiso de todos. Una educación para la paz y la convivencia requiere la atención sinérgica de la comunidad educativa en su conjunto: profesores, estudiantes, padres de familia y, en general, la sociedad, deben marcar unos objetivos comunes, consensuados y mantenidos con tesón.
Edver Román Paredes Milla
Educador Ancashino
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